<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295</id><updated>2012-02-17T05:23:51.913+01:00</updated><category term='Historias varias'/><category term='Qué desgraciadita soy'/><category term='Cursiladas'/><title type='text'>Prosa cutre</title><subtitle type='html'>Si no sé escribir, ¿cómo queréis que sea mi prosa?</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://prosacutre.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-5056437835737764288</id><published>2009-12-01T08:38:00.001+01:00</published><updated>2009-12-01T08:39:34.570+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Qué desgraciadita soy'/><title type='text'>Ya ves...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes, solía enterrar los despojos del amor bajo toneladas de palabras. Desde que te fuiste, ni siquiera he emborronado una cuartilla: tal vez no te quise demasiado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-5056437835737764288?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/5056437835737764288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/5056437835737764288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2009/12/ya-ves.html' title='Ya ves...'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-2518078306128875948</id><published>2009-01-11T17:44:00.000+01:00</published><updated>2009-01-11T17:45:26.771+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Qué desgraciadita soy'/><title type='text'>Egoísmo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es que no quiera verte feliz. Es que hubiera preferido que lo fueras conmigo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-2518078306128875948?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/2518078306128875948'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/2518078306128875948'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2009/01/egosmo.html' title='Egoísmo'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-5226703935169247936</id><published>2007-10-25T12:44:00.000+02:00</published><updated>2007-10-25T12:52:15.822+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias varias'/><title type='text'>Una lección para Miroku</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Aclaración: odio los fanfic. Siempre he pensado que si un autor quisiera que sus personajes hicieran determinadas cosas, las hubiera escrito. Jamás los he considerado un homenaje, sino una apropiación indebida. Sin embargo, en el foro de SGTeam el apartado más concurrido es el de fanfic, donde se encuentran escritos redactados de esa forma sincopada que suele verse en los mensajes de móviles, faltas de ortografía, puntuación dispersa y verdaderos horrores. Por cada uno normal o aceptable, hay veinticinco bazofias. Sin embargo, las críticas siempre son amables o se limitan a pedir más. Para reírnos de ellos, unos amigos y yo escribimos sendos fic de corte erótico, lo más malos, cutres y bestias posibles. Nunca he visto InuYasha, tuve que mirar en la Wikipedia de qué iba la cosa... En el foro de marras, nadie entendió la coña, todos se indignaron, pero ahí queda eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sango flotaba en el agua. En aquel remanso, el río tenía profundidad suficiente como para poder nadar y la corriente era tan débil que no había por qué temer que la arrastrase. De modo que miraba el cielo y se deleitaba con la sensación de ingravidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ruido entre los arbustos que bordeaban el río la sacó de su ensoñación. Sus reflejos la impulsaron a ponerse a cubierto de un posible ataque y se sumergió, pero al poco cayó en la cuenta de que no podía tratarse de un atacante: lo más probable es que Miroku estuviera al acecho, para regalarse la vista, así que emergió con naturalidad, en tanto apartaba el pelo de su rostro y dejaba que el agua chorrease por su piel desnuda. Arqueó la espalda para recogerse el cabello, de modo que sus pechos se irguiesen. Si aquel degenerado quería espectáculo, lo iba a tener. En cuanto dicho espectáculo alcanzase su culminación, él estaría tan ocupado que ella podría darle su merecido. No podría huir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó caer de nuevo su melena sobre su hombro derecho y comenzó a pasar las manos por entre las guedejas, como si lo desenredase. El cabello le cubría el pecho y comenzó a demorar los dedos sobre su seno. Al principio, lo hacía con suavidad, como si tan sólo pretendiese deshacer un enredo, pero lentamente los movimientos dejaron de ser tan naturales para seguir la curvatura del seno. Sentía la piel húmeda y fría al tacto pero, lejos de insensibilizarla, parecía que el frío del agua hubiera agudizado sus sentidos. El pezón erecto apareció entre los mechones mojados y ella continuó rodeándolo, en círculos cada vez más pequeños, hasta apresarlo entre los dedos. Si los movimientos previos habían sido casi sedantes, ahora la sensación la electrizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó que Miroku la observaba y que debía obsequiarle una bonita escena, porque sería lo último que viera en su vida una vez que ella lo alcanzase, de modo que se apartó el pelo para dejar ambos pechos al descubierto y que pudieran observarse sus evoluciones sin impedimentos. Abrió la mano izquierda y pasó la palma sobre el pezón, de nuevo en círculos y cada vez con mayor rudeza. Sentía la mirada de Miroku sobre ella y cómo su piel respondía a ambas caricias, la de sus ojos, la de sus dedos. Sin embargo, un extraño ansia la empujaba a aumentar la presión y la fuerza. Se pellizcó el pezón y tiró levemente de él... El aliento escapó en un leve siseo entre sus dientes apretados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espectáculo ya no era fingimiento. La excitación era genuina, pero si quería que el mudo testigo de su deseo pudiera disfrutar de semejante visión, no podía seguir en el agua. Si el siguiente paso debía saciar su pasión tanto como encender la de él, debía llevarse a cabo sin pudor y sin obstáculos. Salió del río y las gotas de agua que se deslizaban entre sus mulos supusieron un goce anticipado, una caricia. Una de sus manos continuaba jugando con su seno, en tanto la otra descendía por su abdomen en tanto ella se dirigía al afloramiento rocoso donde había dejado su ropa y sus armas. Apoyó su espalda en la roca y dejó que la mano descendiera hacia su pubis...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo, presa de un súbito pudor. No se atrevía a separar los muslos y mostrar su sexo de esa manera, ni siquiera a Miroku. Las yemas de sus dedos percibían la humedad, de una textura que indicaba que no era meramente agua lo que lubricaba la hendidura ante la cual se habían detenido. Imaginó que se abría de piernas, que con los dedos separaba los labios y exponía al mirón su vagina antes de darse placer. Esa imagen mental la excitó sobremanera, pero no se decidía a hacerla realidad. No podía exponer así sus partes más íntimas, pero tampoco deseaba detenerse ahora. Decidida, colocó su hiraikotsu en perpendicular, apoyó uno de los lados del arma en la roca y se sentó a horcajadas sobre el otro brazo. Oprimió su sexo contra la arista, de modo que sus propias secreciones y el agua de su piel la lubricasen antes de comenzar a deslizarse sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ansia crecía. Necesitaba un mayor contacto, una mayor presión, mayor dureza. Aceleró el ritmo, sin dejar de imaginar que Miroku podría estar acariciándose frente a ella, sin dejar de observar sus labios entreabiertos, los pezones tan tiesos que casi dolían cuando sus pechos se balanceaban con cada movimiento, las caderas ansiosas que se apretaban contra el hiraikotsu. Sintió deseos de gritar su nombre, sintió un vacío que no podía llenar y que la empujaba a moverse más rápido... Sintió dos manos que le pellizcaban los pezones con fuerza y toda la excitación se disolvió en terror. ¡La habían pillado con la guardia baja!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de un salto, pero la persona que tenía a su espalda la abrazó con más fuerza. Una lengua ávida comenzó a trazar círculos por su cuello y las manos tornaron a masajear sus pechos de nuevo. Sobre su espalda sintió el tacto suave de unos senos. ¡Su atacante era una mujer!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Relájate, Sango... No he podido contenerme más, ¡no podía dejar que acabases tú sola!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sango reconoció la voz. ¡Era Kagome! Se relajó al saber de quién se trataba y pensó que todo era una broma, pero la tranquilidad no duró demasiado. Las manos de su amiga reclamaban toda su atención. Su tacto era sedoso y firme, sabía erizarle y castigarle la piel al mismo tiempo. Parecían explorarla por completo, sin dejar ni un sólo centímetro sin reconocer: en tanto el torso de Kagome se frotaba contra la espalda de Sango, sus manos pellizcaban de nuevo los pezones, recorrían el vientre firme, bajaban por las caderas... Sango se envaró cuando unos dedos curiosos se detuvieron entre sus muslos, deseosos de acceder a su vagina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjame entrar, Sango- pidió Kagome, cuya respiración afanosa ponía de manifiesto su excitación y exacerbaba la de su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sango se relajó, se obligó a relajar la musculatura de sus muslos y no reprimió el gemido que afloró en cuanto los dedos de Kagome tantearon su sexo. Rodearon con gentileza el clítoris, que sobresalía, e indagaron entre los labios de la vagina húmeda e hinchada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ven...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre tras ella, Kagome la hizo girarse y la obligó a dejarse caer sobre ella. Kagome se apoyó en la roca, junto al hiraikotsu y separó los muslos para acoger a su amiga. Acomodó las caderas contra la espalda de Sango y colocó sus manos entre los muslos de ella para separarlos. Realizó movimientos circulares, cada vez mas cerca de la vagina anhelante, antes de delinear los labios con las yemas de los dedos, separarlos y penetrarla. Sango no pudo reprimir un gemido. Kagome sabía lo que hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Sango comenzó a mover sus caderas, su espalda se frotaba contra el sexo de Kagome, cubierto por la ropa interior, pero ésta no se dejaba llevar por el placer como su amiga. El contacto la complacía, satisfacía su deseo, pero lo que colmaba su ansia era tener a Sango retorciéndose entre sus brazos, sus dedos húmedos entrando y saliendo de aquella oquedad cálida y ambas respiraciones entrecortadas que me hacían indistinguibles. Sango quería más y ella podía dárselo. Tomó la espada de Sango y, tras lubricarla con su propia saliva, le introdujo el mango en el sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sango arqueó la espalda, la sorpresa anulada por el placer, y aumentó el ritmo de sus movimientos. Kagome también se movía tras ella, sin cesar de frotarse contra su espalda ni de mover la espada en su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras ambas muchachas se debatían en pos del orgasmo, Miroku las miraba desde la otra orilla y eyaculaba entre los arbustos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-5226703935169247936?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/5226703935169247936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/5226703935169247936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/10/una-leccin-para-miroku.html' title='Una lección para Miroku'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-6334716067927436981</id><published>2007-06-08T23:51:00.000+02:00</published><updated>2007-06-10T20:52:35.230+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias varias'/><title type='text'>Sonetos a la luz de la luna</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dedicado a Was y a su concepto de las señoritas xD&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La luna llena iluminaba el jardín y le confería un aura misteriosa que debiera inspirarme, pero preferí acercarme a las ventanas de la planta baja y revisar mis escritos a la luz de las arañas del gran salón de baile. En ocasiones, alguna pareja danzante me divisaba a través de los cristales y sus muecas de desconcierto me distraían, quebraban mi inspiración. A veces, con suerte, podía vislumbrarla y fluían nuevos versos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hacía frío. El aire parecía acuchillar mi pecho en cada respiración, pero no me importaba. Esta noche era la gran noche. Todos los desvelos tendrían su recompensa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;¿Cuántas horas pasé inclinado sobre el papel, en dura pugna con las palabras? Aún entonces, minutos antes del momento culminante, releía una y otra vez, tachaba aquí, corregía allá, añadía alguna otra metáfora. ¡No puede el lenguaje mortal hacerse eco de una belleza ultraterrena! El espíritu se desborda, pero se ve refrenado por la lengua y los labios, prisión de carne para tan puros sentimientos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aguardé. Mi adorada pronto se retiraría a sus aposentos y yo ensayaba una y otra vez la entonación adecuada para declamar mis poemas. Sopesaba si eliminar una alusión a su blanco pecho, que podría resultar ofensiva a tan delicada dama, cuando las puertas de su balcón se abrieron y una pareja irrumpió en él. En un principio pensé en dar la voz de alarma, puesto que forcejeaban con furia, pero la luz de la luna me permitió darme cuenta de mi error: aquel lance no era mortal, sino amoroso. Ya él desprendía las horquillas del cabello de ella, rubio como el oro, así como desprendía botones, corchetes o cualquier otro impedimento que le estorbase el despojarla de sus ropas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ella se apartó para tomar aire y pude ver su blanco pecho jadeante, sus ojos azules que observaban al hombre con avidez. ¡Era mi dama, que de nuevo de lanzaba sobre su galán! Cogí la piedra que había preparado para llamar a su ventana cuando me dispusiera a declarar mi amor y la arrojé con fuerza. El ruido de cristales rotos interrumpió a los amantes y alertó a todos en la casa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En mi huida, olvidé mis poemas en el jardín pero ¿qué más daba? Tampoco eran tan buenos y putas como esa hay muchas. Siempre puedo escribir más.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-6334716067927436981?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/6334716067927436981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/6334716067927436981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/06/sonetos-la-luz-de-la-luna.html' title='Sonetos a la luz de la luna'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-2602668512643821440</id><published>2007-05-07T19:05:00.000+02:00</published><updated>2007-05-07T19:09:59.959+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cursiladas'/><title type='text'>Sé gentil</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;NOTA: este cuento tiene su historia. Sé que eso no me disculpa de lo extremadamente cursi que es pero, creedme, tiene su explicación. Una explicación que sería más larga que el cuento. Nunca he escrito nada que pudiera parecer erótico y ahora sé por qué xD&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Será nuestra primera noche. Prométeme que serás gentil. Hemos hablado tantas veces sobre lo que sucederá esta noche… Hemos planificado la velada con tanto detalle que puedo predecirla con exactitud, cada gesto, cada caricia, pero no puedo evitar un atisbo de temor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Prométeme que serás gentil, que en efecto me recibirás entre flores y velas, para que el juego de luces y sombras de las llamas vacilantes me oculten y te descubran, te oculten y me descubran. La incertidumbre será tan excitante como la expectación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Gentileza, cuando me tomes de la mano y poses tus labios en la palma, labios que habrán de demorarse en los dedos, lengua que tanta mis yemas. Sin embargo, no es ese mi sabor y deseo que me pruebes. A pesar de mi timidez, no dudo que estos dedos escaparán de tus atenciones, sujetarán tu rostro y lo atraerán al mío.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Besos. Qué prosaica expresión si sólo digo que te beso, pero qué ardua batalla se esconde tras estas simples palabras. Lenguas enzarzadas, bocas ansiosas, tus dientes que atrapan mi labio inferior para succionarlo con delicadeza. ¿Cómo expresar sólo con la palabra beso que mi piel se ha deshecho, que toda mi carne, mis nervios quedan al descubierto y por tanto soy terriblemente consciente del roce de la tela sobre mi cuerpo, tus manos calientes que trepan por mi espalda, tu aliento en mi rostro? Incapaz de pensar, me limito a sentir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;¿Te ríes? Sé que toda esta descripción te parece burda, que no puede equipararse a las que has escrito para mí, para el momento en que tu boca abandone la mía, roce mis párpados, dibuje mi mandíbula, se demore en mi oreja y descienda por el cuello. Mi percepción exaltada ¿cómo reaccionará cuando la blusa se deslice por mis brazos hasta el suelo? Quizá no lo perciba, quizá en ese momento decidas morder.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Sé gentil. Sólo la presión de tus dientes, la lengua acariciando la piel apresada entre ellos. Prometo no hacer ningún ruido, pero tal vez no pueda evitar que en el silencio de la habitación se haga perceptible un suspiro. Tal vez no pueda reprimir un pequeño envaramiento, sabes que es mi primera experiencia de esta índole. Sabes que te suplicaré que continúes con un gesto mudo y elocuente, que guiaré tu mano hacia uno de mis pechos y la apretaré sobre él con firmeza. Explóralo, tantéalo, investígalo y, cuando el pezón erecto desafíe tu palma, pellízcalo con fuerza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;No puedo garantizar ya el silencio. Cuando tus dedos aprieten y tiren, no sólo ruidos húmedos y respiraciones agitadas de oirán en la habitación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Tus manos no permanecerán ociosas: las mías tampoco. ¿Cómo será descubrir tu cuerpo con el tacto? ¿Se erizará tu piel bajo mis uñas, como hará la mía cuando la falda caiga al suelo? ¿Qué experimentaré cuando me recuestes sobre las flores? ¿Ahogarán éstas mi rubor cuando me desprendas de la ropa interior? Una vez desnuda, ¿no me sentiré demasiado expuesta, demasiado vulnerable? Cubre mi vergüenza con tu cuerpo, retira con tus manos la timidez de entre mis muslos, pruébame de nuevo. Ahogaré en mi garganta cualquier sonido, prometí no gritar, pero cómo expresar todo esto, cuando cada poro del cuerpo de mi cuerpo se abre en un intento desesperado de absorber el tuyo, si dentro y profundo son palabras sin significado porque todo es ansia indefinible y sólo tenemos dos manos, una boca, un sexo que no proporcionan todo el contacto que preciso para sentirte plenamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Me lo has prometido. En el momento culminante, seré tu obra más perfecta, me ensalzarás. Tallarás en mi carne tus versos y brotará la roja tinta que lameré del cuchillo convertido en pluma. Ya no me será preciso tu cuerpo, puesto que todo el ansia se satisfará en la piel, penetrada por la hoja. Prometo no gritar.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Cuando creas condenarme a la inexistencia, me habrás concedido la liberación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Espero con impaciencia esta noche.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-2602668512643821440?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/2602668512643821440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/2602668512643821440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/05/s-gentil.html' title='Sé gentil'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-4279957791110477810</id><published>2007-03-16T09:48:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:14.824+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Qué desgraciadita soy'/><title type='text'>¿Añoranzas?</title><content type='html'>Cuando tengo ganas de llamarte, me siento ante el ordenador y mantengo las manos ocupadas: la intención primigenia es escribirte un mail casual e intranscendente que enmascare mis ganas de oírte, pero entre el Messenger, el spam, otros mails, los avisos de mensajes en los foros y similares, se me olvida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-4279957791110477810?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/4279957791110477810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/4279957791110477810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/03/aoranzas.html' title='¿Añoranzas?'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-230453835240842420</id><published>2007-02-04T22:58:00.001+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:50.313+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias varias'/><title type='text'>Planteamiento, nudo y desenlace</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;Encendió el ordenador y comenzó a teclear. Planteamiento, nudo y desenlace, las tres palabras que habrían de determinar el sentido de todas las demás que escribiera aquella tarde. En el silencio de la casa dormida sólo se oía su pulsar sobre el teclado, cada vez más furioso: sus personajes divagaban, se enredaban, tomaban sus propios caminos... La suerte de sus criaturas en nada se asemejaba a la que pensara para ellos. Por último, frustrada, ella supo que se había enredado en las vueltas del nudo y no habría desenlace.&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Verdana;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-230453835240842420?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/230453835240842420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/230453835240842420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/02/planteamiento-nudo-y-desenlace.html' title='Planteamiento, nudo y desenlace'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-302971126014740158</id><published>2007-01-15T23:38:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:50.313+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias varias'/><title type='text'>La eternidad es mucho tiempo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Todavía no me explico cómo puede la gente ser tan loca. Vale que Reina Mercedes es una avenida grande, pero si en ciudad no se puede circular a más de &lt;st1:metricconverter productid="50 km/h" st="on"&gt;50 km/h&lt;/st1:metricconverter&gt; (teóricamente, claro) y en todas las puertas de cada facultad hay un paso de peatones, ¿qué hacen los coches circulando por allí a toda leche? Vale que también tengo algo de culpa, porque me tiro al medio de la carretera en cuanto veo un coche de autoescuela, segura de que éste sí se parará, pero... ¡Pero es tan injusto que ahora me vea en esta situación sólo porque la gente ve una avenida de cuatro carriles y decide probar la potencia de su coche!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Todo fue muy rápido. Esperé a avistar un coche de autoescuela, bajé de la acera y comencé a cruzar. De repente, no sé cómo, sentí un estallido de dolor. Si yo fuera una persona poética, me tiraría el pegote y diría que "el negro asfalto pareció ascender como si fuera una ola de oscuridad que me tragase", o algo así, pero me parece una forma cursi y asquerosa de decir que me di la ostia padre contra el suelo y que creo que perdí el conocimiento. De todos modos, cuando volví a abrir los ojos, fue "negro asfalto" lo primero que vi y sentí bajo mi mejilla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;No fue hasta que me cercioré de que no se me habían roto las gafas que me levanté y quise terminar de cruzar la calle, que no era plan de quedarse allí tirada para que me atropellase el próximo conductor que probase el acelerador en la avenida. Pero, para mi sorpresa, ante mí no había otra acera, sino más asfalto. Estaba en medio de una carretera vacía y solitaria que cruzaba campos de trigo. No había señales, no estaban delimitados los carriles por ninguna línea blanca y no se veía ni una triste casa. Aquello era como si yo estuviese en una road movie americana y ahora tuviese que apañármelas para regresar a casa desde ninguna parte. Empecé a acordarme de los muertos del dichoso niño de la autoescuela por atropellarme y dejarme en coma o bien tocada de la cabeza, pero mientras declamaba a grito pelado toda la genealogía del cabrón ese (su puta madre y esas cosas, nunca he sido una señorita "fisna" ni me distingo por mi discreción) caminaba por la carretera a buen paso, para quemar adrenalina. Si no fuese por mi asma, hubiera echado a correr.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;No había andado mucho cuando encontré... Encontré "esto", porque no se ajusta a ninguna de las palabras que yo haya aprendido en mi vida. Claro que soy de ciencias y una nulidad en cuanto al vocabulario concerniente a la arquitectura, pero esta especie de inmenso recinto amurallado cuyo perímetro a veces es sólido, a veces no y del que a ratos sobresalen edificaciones de las más diversas hechuras creo yo que ni Gaudí sabría nombrarlo. Aunque las murallas parecían solidificarse, mutar en altura y materiales y desvanecerse después, la carretera terminaba en unas puertas que sí parecían sólidas, reales, físicas entre tanta alucinación. Además, eran bastante normalitas y la carretera me llevaba hasta ellas, así que seguí caminando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Cuando me acerqué lo suficiente, vi a un hombre sentado tras una mesa de madera, ante las puertas. Me vio y vino hacia mí con una carpeta en la mano, sin dejar de mover los papeles de un lado para otro. Estaba bueno, el tío, un morenazo de ojos azules, mandíbula cuadrada pero sin exagerar y labios gruesos de estos que... Bueno, no voy a entrar en detalles de índole sexual; creo que lo que yo haría con un tío así no varía mucho de lo que harían muchas otras. El caso es que, cuando al fin nos encontramos, me saludó con tanta cortesía como nerviosismo y me preguntó mi nombre, toda la situación me pareció algo menos mala.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Jennifer Gómez Salas. Fui a nacer cuando mi madre estaba enganchada a los culebrones y ése es el nombre que le inspiró la televisión- contesté.- Y tú, ¿cómo te llamas?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;El morenazo sonrió, pero más que una sonrisa le salió una mueca torcida. Estaba histérico, el tío, no dejaba de remover papeles en su carpeta y empezaba a ponerme nerviosa a mi también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Gabriel, me llamo Gabriel. Y, Jennifer, permíteme una pregunta, ¿eres católica?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Aquello me desconcertó, pero me molan los tíos inteligentes, así que si quería una conversación profunda, intentaría estar a la altura:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Bueno, estoy bautizada e hice &lt;st1:personname productid="la Primera Comunión" st="on"&gt;la  Primera Comunión&lt;/st1:PersonName&gt;, pero no creo en los ritos de &lt;st1:personname productid="la Iglesia Católica" st="on"&gt;la Iglesia Católica&lt;/st1:PersonName&gt; ni en la propia Iglesia como institución. Yo creo que Dios existe porque algo tiene que haber, pero también creo que mi relación con él no necesita intermediarios...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Pero, ¿crees que Dios te premiará en la otra vida?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Qué otra vida?- pregunté. El Gabriel éste iba a saco, ya podría haberme preguntado qué edad tengo, qué estudio y ese tipo de cosas antes de meterse en esa clase de conversación, pero ya que estábamos, proseguí:-Yo no creo que haya vida después de la muerte. Creo en que existe Dios porque alguna explicación tiene que haber para muchas cosas, pero me parece a mí que la vida de ultratumba la inventó el hombre porque nadie quiere morirse, y así al menos conservaba la ilusión de continuidad en este mundo o medrar en un mundo mejor. O vengarse de los que le cayeran mal, por aquello de mandarlos al infierno, ya sabes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Gabriel se relajó visiblemente. Cerró la carpeta, me dedicó una sonrisa deslumbrante y sincera y por toda respuesta, dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Ah, vale. Eso lo explica todo: eres una "porsiaca".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Una qué?- dije. En ese momento, distinguí un letrero sobre las puertas. En letras doradas, podía leerse una palabra. ETERNIDAD.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Sí, una persona que cree que tras la muerte se acabó todo, pero guarda un resquicio de fe POR SI ACASO sí la hay, para no perdérsela. La gente como tú abunda hoy en día. Nos dais mucho trabajo. Date cuenta que cada persona pasa la eternidad tal y como ha creído en vida que la pasaría y la gente como tú sois difíciles de ubicar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Me quedé... Iba a decir que me quedé muerta, pero aquello era mucho peor, porque ESTABA muerta. Pero yo siempre he sido curiosa y sociable, así que supuse que me adaptaría pronto al nuevo ambiente e intenté aceptar la situación con optimismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Bueno, Gabriel... Es la primera vez que me muero, así que ya me contarás qué tengo que hacer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Para acabar de morir, creo que me hice cargo de la situación de manera admirable, oye. Pero Gabriel no pareció verlo así, porque se limitó a escoltarme hasta las puertas y hacerme entrar en... Bueno, "aquí". Curiosamente, la entrada de &lt;st1:personname productid="la Eternidad" st="on"&gt;la Eternidad&lt;/st1:PersonName&gt; se parece mucho a la recepción de un hotel. Gabriel se dirigió al mostrador. Una señorita rubia de ojos verdes, muy mona y arreglada, intercambió con Gabriel algunas palabras y desapareció tras una puerta para regresar con un dossier en cuya cubierta pude entrever que estaba escrito mi nombre. Gabriel lo cogió y volvió a mi lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Mira, Jennifer, aquí están registrados tus pensamientos sobre la vida y la muerte. Veamos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Me quedé bastante defraudada. Debo haber sido una persona de lo más superficial, porque el puñetero librito apenas tendría doscientas páginas. ¡Qué poco tiempo de mi vida he dedicado a pensar, leñe! Gabriel vio mi cara de decepción y habló:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-No pongas esa cara. La gente que cree firmemente en alguna clase de religión no tiene dossier, son sólo anotaciones en un libro general, porque su eternidad está bien diseñada y prefijada. Pero tú... ¡Lo tuyo es grave! A ver...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Bueno, Gabriel- tercié-, he dejado muchas cosas por hacer en &lt;st1:personname productid="la Tierra" st="on"&gt;la Tierra&lt;/st1:PersonName&gt;, yo creo que tendría que volver como espíritu. Ya me dirás tú si en casa de mis padres o en la facultad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Es eso lo que te gustaría?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Me lo pensé un poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Creo que no. Estoy harta de casa de mis padres y como espíritu no me voy a sacar la carrera, así que creo que la eternidad se me iba a hacer muy larga. ¿Qué otras opciones hay?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Gabriel echó otro vistazo al libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Bueno, durante un tiempo pensaste que el cielo era una gran biblioteca donde resolverías todas tus dudas y Dios te descubriría los secretos de la creación. Dios no concede audiencias con asiduidad, pero todo el saber del universo se encuentra en nuestra biblioteca. Te la mostraré.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;No sé cómo llegamos allí. Parece ser que todas las estancias y cielos posibles son un estado del alma, así que &lt;st1:personname productid="la Eternidad" st="on"&gt;la  Eternidad&lt;/st1:PersonName&gt; me resultaba tan cambiante porque todas las almas se apiñaban ahí dentro y todos los cielos posibles se condensaban en muy poco espacio. Creo que cada cielo era una especie de alucinación para el alma, para que todos cupieran allí. El caso es que todo cambiaba a mi alrededor a cada segundo, no sé cómo Gabriel se orientaba por allí. Pero la biblioteca era alucinante y me alegré de verla. Sin embargo, todos allí leían, leían y leían en silencio sepulcral y las estanterías se extendían hasta donde alcanzaba mi vista, así que decliné.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Mira, Gabriel, aquí hay poca vidilla. Me gusta leer y quiero saber, pero no sé si me apetece dedicarme únicamente a esto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Quieres ir al cielo de los cristianos? Tú estás bautizada...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-No sé, si tengo que ir al cielo cristiano tal y como lo imagino. No quiero pasarme la eternidad con una túnica blanca, saltando por el campo en plan hippy mientras canto alabanzas a Dios. Y si es tal y como me lo cuentan, creo que me aburriría un poco entre tanto recto varón y tanta paz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Y el infierno?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Gabriel, me estás tocando la moral. ¿No hay nada que no sea tan radical? Una cosa intermedia...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Gabriel se lo pensó un poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Bueno, hay gente que recrea su vida terrena tal y como la pasó. ¿Te gustaría eso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Retrocedí horrorizada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¡¡¡¡Ni loca!!!! ¿Toda la eternidad siendo una gorda mediocre, siempre estudiando, todo rutina? Creo que no, que no y que no. Aunque... ¿Estarían mis amigos y mis familiares?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-Cuando mueran, y sólo los que tengan creencias similares a las tuyas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Yo quiero mucho a mis amigos, pero toda la eternidad intercambiando las mismas bromas y jugando al rol no me pareció apetecible. Y en cuanto a la familia... Con las ganas que tenía de irme de casa, ¿iba a volver a soportar a mis padres voluntariamente? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Seguimos barajando opciones, una tras otra. Pero no había un cielo que abarcase todos los cielos posibles, que me permitiera seguir mi vida normal pero cambiando todo aquello que no me gustase y en el que me saliera de la rutina de vez en cuando para vivir alguna aventura mágica antes de volver a ser una gorda mediocre de vida normal. No había un cielo donde pudiera vivir como hubiera querido que fuera mi vida terrena. Así se lo dije a Gabriel.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;-¿Sabes lo que eso significa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 6pt; text-align: justify; text-indent: 1cm;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; color: black;"&gt;Y tanto que lo sé. Gabriel me ha prestado estos papeles para que, cuando mis padres o mis amigos vengan por aquí y quieran reunirse conmigo, puedan saber de mi propio puño y letra por qué no podrán encontrarme. Pero es que renuncio a la eternidad ahora mismo y me voy a dormir para siempre. Sin soñar, para que ni si quiera las pesadillas me molesten. Besos y hasta nunca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-302971126014740158?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/302971126014740158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/302971126014740158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/01/la-eternidad-es-mucho-tiempo.html' title='La eternidad es mucho tiempo'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-3680039557165226919</id><published>2007-01-06T20:19:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:14.824+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Qué desgraciadita soy'/><title type='text'>Contradicción</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Escríbeme un cuento, me pediste. Yo inventaba dragones y guerreros, pero siempre alegabas que no era esa clase de magia la que buscabas en mi escrito. Creé vampiros que ahogaban su hastío en sangre humana y repusiste que no entendías cómo el amor podía engullir al ser amado; jamás entendiste que devorar el objeto de adoración es la forma más literal de fundirse con él y ser uno. Redacté mis más secretas fantasías y me tachaste de obscena. Aún hoy me pregunto si tu orgullo masculino se rebeló ante esas escenas, si interpretaste todo aquello como mis verdaderos deseos. No importa. Las deseché y me lancé a escribir romances de todo tipo: vulgares, grandiosos, edulcorados, amargos, simples, enrevesados... Apartabas los folios a manotazos y razonabas que esas situaciones no eran verosímiles, que entre nosotros jamás se dieron escenas similares. Tampoco los relatos de espías te convencieron. No sé nada de política, no tengo doblez, ¿cómo urdir una trama de espionaje?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía qué querías, te pedía explicación y me confundían tus respuestas. Escríbeme un cuento, me pedías, desnúdate tras el velo de las palabras, deja aflorar aquello que yo no veo a través de una ficción. Quiero conocerte de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía hacerlo. Soy quien ves, no tengo forma de mostrar lo que ya aparece ante tus ojos. ¿Qué querías descubrir que soy? No lo sabía. Volqué mi frustración sobre el papel. Nada de imágenes, ningún personaje, ninguna metáfora: sólo tú, yo y la incomprensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora te conozco, me dijiste. No volvimos a vernos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-3680039557165226919?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3680039557165226919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3680039557165226919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/01/contradiccin.html' title='Contradicción'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-4383898340316600643</id><published>2007-01-04T00:07:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:38:44.336+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cursiladas'/><title type='text'>Ofrenda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Con cuidado, deposité mi ofrenda a los pies de la estatua, pero el dios no bajó los ojos. Su mirada continuó prendida del infinito, sin reparar en el despojo sangriento que aún palpitaba en el cuenco, sobre el pedestal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pecho abierto y vacío, me retiré en silencio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-4383898340316600643?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/4383898340316600643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/4383898340316600643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2007/01/ofrenda.html' title='Ofrenda'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-3120227865952301996</id><published>2006-12-18T22:33:00.001+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:50.314+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias varias'/><title type='text'>Esas cosas que escribí cuando amé y perdí</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La calle estaba desierta. Los únicos sonidos que quebraban el silencio eran el rítmico golpear de sus tacones sobre la acera y el cliqueteo de una farola cuya luz parpadeaba. A cada guiño de la luz le correspondía un chasquido seco. Sobre la iluminación artificial de la ciudad se extendía el cielo negro, profundo, infinito, en el que la luna llena le parecía una incongruencia. &lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Por un momento, se le ocurrió que haber compartido aquellos cinco años con él había sido como padecer un cáncer en el alma. Él se había nutrido de ella en tanto que ella manoteaba en el aire buscando un asidero. Sin embargo, no había tal asidero, porque ella era el soporte, la fortaleza y el ánimo. No podía llorar sobre su hombro porque debía enjugarle las lágrimas. Y ahora, ni si quiera eso. Ahora, el vacío, el trabajo, los platos sucios, el libro en la mesita de noche y llamar a su madre un par de veces a la semana. Se acabó el esperar su llamada, arrancarle una sonrisa, sacarlo de su hermetismo, sorprenderlo y escucharlo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ah, si al menos no se hubiera ido de esa manera, si hubiese esperado un taxi en lugar de huir de allí, ahora estaría en casa... Podría quitarse aquel maldito vestido, los torturantes tacones y dormir. Dormir, dormir, dormir hasta que llegase el lunes y las obligaciones la reclamasen de nuevo, el trabajo la absorbiera tanto que pudiera dejar de revivir la discusión y de lamentarse por no haber callado a tiempo, por no haber esperado ni ofrecido una disculpa. No iba a llorar, no quería llorar. Todavía no. Sólo quería llegar a su casa y dormir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tal era su impaciencia, que apenas reparó en el joven hasta que éste le impidió el paso. Cuando intentó rodearlo para seguir su camino, él volvió a interponerse. Irritada, pensó que era el colofón para la noche perfecta: que un yonqui la atracara justo cuando acababa de romper una amistad, sofocado un amor y constatado que no tenía más refugio que su trabajo, que toda su vida se había reducido a una persona y ahora ni si quiera le quedaba eso. Para colmo, una observación más detenida le hizo hervir la sangre. No podía ser un drogadicto. El traje de chaqueta gris y el abrigo de paño negro eran demasiado elegantes, demasiado caros. Genial, un pijo que se aburre y me ha elegido para divertirse, pensó. No pudo evitar mostrar su irritación:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿Se puede saber qué quiere? Tengo prisa, ¿sabe? Y ninguna gana de jugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El hombre la miró con extraña intensidad. Tenía los ojos increíblemente azules, profundos. Cuando le sonrió, aquella profundidad pareció llamarla, absorberla... Pero aquel embrujo fue momentáneo. Toda la magia se disolvió al ver en la mano que él extendía hacia ella una navaja. Retrocedió, asustada. Pero el miedo se evaporó pronto para dar paso a la rabia, a la frustración y al asco. ¿Qué podía querer de ella un hombre que vestía con tanta elegancia? No podía necesitar su dinero, pero si aquella era la única manera de que la dejara en paz, se lo daría. Lo que fuera con tal de que la dejara marchar. Quería irse a casa. Ya había sufrido bastante humillación por un día. Abrió el bolso y comenzó a buscar la cartera, pero la voz de él la detuvo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- No... No quiero su dinero. Sólo tome la navaja y hágalo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¿Qué haga qué? ¿De qué me habla? Por Dios, tome la cartera, el bolso, las pulseras, lo que quiera, ¡pero déjeme ir!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Descubrió en su voz un punto de histeria. Pensó que si tomara la navaja que aquel tipo le ofrecía, haría cualquier locura con ella: matarlo, matarse, acuchillar la noche si hiciese falta con tal de obtener descanso y olvido. El joven seguía sonriendo, la mano tendida hacia ella, la navaja sobre la palma, cosa que la sorprendió. No la estaba amenazando con la navaja. Se la estaba &lt;i&gt;tendiendo. &lt;/i&gt;Se la &lt;i&gt;ofrecía&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- Hágalo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Y entonces supo a qué se refería. Tomó la navaja, rozando sin querer la mano de aquel hombre extraño y atractivo, que estaba tan fría como el mango del arma. Tan fría como la hoja de la navaja, que colocó en ese lugar de su muñeca donde se podía percibir el pálpito de las venas. Ni si quiera sabía que había querido hacerlo hasta que él se lo ofreció, no se le ocurrió pensar que quizá el sueño más reconfortante es el que sabes que no será interrumpido, un sueño sin sueños...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Permaneció largo rato de pie, frente al desconocido, con la hoja apoyada sobre una vena prominente, que presionaba sobre la navaja con cada latido del corazón. Se hinchaba y deshinchaba con un ritmo hipnótico y no se decidía a ponerle fin. Tenía miedo al dolor, siempre lo había temido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- No puedo...- dijo, devolviendo la navaja al joven, quien seguía observándola con fijeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-No puedes, pero aún así lo deseas. Puedo verlo en tus ojos, puedo leerlo en tu mente. ¿Quieres que lo haga yo?- y antes de que ella asintiese, la tomó con suavidad del brazo con el que sostenía la navaja y la atrajo hacia sí. Tenía las manos frías. Frío sobre la piel cuando le hizo estirar el brazo, frío sobre la muñeca cuando hizo un rápido corte en ella, no demasiado profundo. Y la calidez de la sangre, la calidez de la boca del hombre que se aplicaba sobre la herida, una extraña calidez en su interior. El dolor no fue más que un latigazo pasajero en el momento en que aquel extraño le infligió el corte y fue sustituido por aquella extraña sensación de tranquilidad. No le extrañó estar de pie ante un desconocido que sabía de sus deseos de muerte y le sorbía la sangre que había ayudado a derramar. Las cosas eran como debían ser. Unos deben morir para que otros sobrevivan, es la cadena trófica. Finalmente, con mi muerte haré algo útil. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Con languidez, se dejó caer al suelo, pero el hombre (el vampiro, ahora lo comprendo) la sostuvo sin dejar de beber hasta dejarla arrodillada en el suelo. Al agacharse sobre ella, se acercó más y ella pudo observarlo a placer. Tenía el pelo corto, tan negro que el parpadeo de la luz se reflejaba en él, en vivo contraste con una piel tan pálida que casi parecía traslúcida, bajo la cual se percibía el sinuoso trazado de las venas. Sin embargo, un leve rubor comenzaba a teñir sus mejillas. Su tacto cada vez le resultaba más cálido. Sus rasgos eran regulares, atractivos. Era una pena que tuviese cerrados aquellos ojos cautivadores. Ella también se sintió tentada de cerrar los suyos...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando los abrió de nuevo, observó aquella cabeza inclinada sobre su brazo y sintió unos labios que se movían sobre su piel. La sensación era exquisita. Aquel hombre... Se sintió desfallecer de felicidad. Le acarició con suavidad el pelo y dejó resbalar la mano por la nuca para recorrer su espalda en tanto susurraba un nombre. Recordaba el pelo más espeso, la espalda menos firme y musculada, pero no importaba. Era él. Había ido a buscarla, había olvidado la escena del restaurante. Deseó que la abrazara, tal y como estaban, sin hablar, que mitigara el frío que la estaba invadiendo lentamente. Sin reproches ni lágrimas, sólo su presencia junto a ella, la calidez de su cuerpo contra el suyo. Había deseado tanto que llegara ese momento durante tanto tiempo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Él vampiro fue consciente de su anhelo, se sintió extrañamente envuelto en la añoranza de ella. De modo que soltó su brazo y levantó la vista hacia su rostro. Aquellos ojos azules la desconcertaron. ¿Azules? Qué extraño... Ella recordaba unos ojos marrones, tan oscuros que parecían negros. Debía ser algún efecto de la luz parpadeante, sin la menor importancia, y se olvidó por completo de aquello cuando él se sentó, apoyada la espalda en una pared, y la abrazó por detrás. Ya que iba a darle muerte, nada le costaba participar en los ensueños de su víctima. Se ocupó de resguardarla del frío con su abrigo (sabía que tendría frío, lo había visto muchas veces, cada noche) y sus labios juguetearon en su cuello. Ella volvió a susurrar su nombre y descansó su nuca en el hueco del cuello de él, totalmente abandonada, debilitada por las caricias y la pérdida de sangre. Él sentía su pulso latir al mismo ritmo que el de ella, lento pero aún firme. Era la comunión de la sangre, sólo que en esta ocasión la víctima se había ofrecido por su propia voluntad. Ni si quiera se inmutó cuando él mordisqueó su cuello y apenas gimió cuando los colmillos de él encontraron una vena. Se limitó a disfrutar del calor que él había robado de su sangre, de sus brazos en torno a su cuerpo, el tacto de sus labios, de que no hiciera falta hablar. Te he esperado siempre, anhelaba este momento. He vivido para ti, he llorado por ti, he cuidado de ti. Estar así es la única manera en que debo estar, no me dejes. Te amo demasiado. Estaba sola e incompleta, pero ahora soy una contigo. No sabes qué largas son las noches en una cama vacía. Soy feliz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El vampiro, ahíto, dejó de beber. Lamió con deleite la sangre alrededor del mordisco y permaneció abrazado a ella. Escuchó sus pensamientos y su respiración hasta que ella, con un profundo suspiro que pareció de satisfacción, dejó de pensar y respirar. Aún entonces la mantuvo entre sus brazos unos minutos, hasta que el eco de los pensamientos de su víctima se disolvieron en su mente y toda la ternura desapareció, sustituida por el desprecio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent2" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 1cm" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Estúpidos humanos. Cada vez que se alimentaba de ellos conseguían atraparlo en la telaraña de sus deseos, sentimientos y ambiciones, de modo que cada muerte que infligía suponía una pequeña muerte en alguna parte de su alma. Pero lo de esa joven había sido una verdadera agonía para él. Su deseo de separarse del mundo, de no tener que enfrentarse al día a día, había sido tan fuerte que el vampiro hubiera querido ser el humano que ocupaba los pensamientos de ella (esos pensamientos que lo habían atrapado de una manera tan absoluta) y darle lo que ansiaba, amarla y corresponderla. Pero ahora ella no era más que una cáscara vacía que yacía en sus brazos y de la que se deshizo con desagrado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN-TOP: 6pt; TEXT-INDENT: 26.95pt; TEXT-ALIGN: justify" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El cadáver quedó allí abandonado, los ojos fijos en la luna llena, en tanto que el vampiro se alejaba caminando como cualquier otro mortal satisfecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-3120227865952301996?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3120227865952301996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3120227865952301996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2006/12/esas-cosas-que-escrib-cuando-am-y-perd.html' title='Esas cosas que escribí cuando amé y perdí'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-3931408158396120836</id><published>2006-12-16T23:55:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:38:44.336+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cursiladas'/><title type='text'>La inutilidad del diccionario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando era pequeña, me enseñaron a leer y escribir. Aprendí el uso de las palabras y de los signos de puntuación. El resultado es que podía expresarme con mucha claridad y redactar de forma correcta, sin faltas de ortografía. Jamás conseguí que mi prosa fuera bella o elegante, pero mi pugna por doblegar las palabras, de forzarlas a significar lo que yo quería que manifestasen en el contexto en que las colocaba, cada vez se hacía más ardua: según fui creciendo, lo inefable se tornó inaprensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frustra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-3931408158396120836?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3931408158396120836'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3931408158396120836'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2006/12/la-inutilidad-del-diccionario.html' title='La inutilidad del diccionario'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-3776276674252055172</id><published>2006-12-08T14:56:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:38:44.337+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cursiladas'/><title type='text'>En el 31</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-INDENT: 27pt; FONT-FAMILY: arial" align="justify"&gt;Hay momentos que son más dulces en la memoria de lo que fueron en la realidad. Tal vez por eso algún nimio detalle permanece aún en mi recuerdo en lugar de quedar relegado al olvido de todo lo intrascendente.&lt;/p&gt;&lt;p style="FONT-FAMILY: arial" align="justify"&gt;Una de esas tonterías que atesoro ocurrió un día como otro cualquiera. Viajaba en el autobús rodeada de viejos y de enganchados cuando en una de las paradas se subió un muchacho con una mochila roja a la espalda y un cuaderno bajo el brazo. No reparé en él, de la misma manera que apenas me fijé en la chica de expresión ausente que, sentada frente a mí, miraba por la ventana sin apenas pestañear. El ronroneo del motor me sumió en el cotidiano sopor hasta que un ruido distinto, casi imperceptible, me devolvió a la vigilia. Un sonido tan querido, el rascar del lápiz sobre el papel.&lt;/p&gt;&lt;p style="FONT-FAMILY: arial" align="justify"&gt;Sin que yo me hubiese percatado, el muchacho se había sentado junto a mí. Tenía el cuaderno sobre sus rodillas y poco a poco aparecía en el papel un rostro de una tristeza y una soledad infinitas. Cuando el chico levantó la vista de su obra, identifiqué a la modelo. Era la mujer de la ventana.&lt;/p&gt;&lt;p style="FONT-FAMILY: arial" align="justify"&gt;El sol me calentaba la espalda a través de la ventanilla y el hecho de que el chico retratase a una desconocida sólo porque sí, porque ella era atractiva y permanecía inmóvil y parecía triste, me calentó el corazón. Sus manos me recordaron otras manos que también plasmaban belleza sobre el papel, otras manos que eran cálidas sobre las mías. ¡Tanta calidez en un instante tan breve! Creo que por eso guardo este recuerdo con dulzura. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-3776276674252055172?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3776276674252055172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/3776276674252055172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2006/12/en-el-31.html' title='En el 31'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30095295.post-116543836213522687</id><published>2006-12-06T21:52:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T00:39:14.825+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Qué desgraciadita soy'/><title type='text'>Erigiendo muros laboriosamente</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy es el Día de la Constitución, un día festivo, pero no tengo nada que celebrar. Todos mis recuerdos conscientes son posteriores al referéndum y es difícil apreciar lo cotidiano, con lo que se ha convivido siempre. Ya ves, tantos años sin que mi hígado me diera problemas y nunca me paré a agradecérselo (de mi neurona sí que tengo quejas). Algo parecido pasa con la Constitución; me alegra más no tener que ir al curso de formación de mi trabajo basura que el hecho de vivir en una democracia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿A qué viene esto? No sé, sólo el que haya dispuesto de tantas horas vacías puede justificar que esté escribiendo estas líneas en estos momentos y que mañana niegue siquiera haber pensado lo que aquí pensaba exponer: hoy he terminado mi más magna obra, mi propio muro de las lamentaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es curioso: que una persona tan verbosa y charlatana como yo deje tantas cosas sin decir puede resultar irónico, pero no es extraño. La máscara tras la que me oculto me impide manifestar determinados sentimientos, reprime otros tantos impulsos, y cada vez que me negué a pronunciar una palabra afectuosa, a dar un abrazo, a delatarme en un gesto de cariño, esa negación me pesaba en el alma como una piedra. Con todos los te quiero que callé, con todas esas piedras, he ido construyendo este muro que me separa de ti y contra el que golpeo una vez y otra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Me gustaría pensar que al fin te he dejado fuera. Pero quien está sola a este lado de la construcción soy yo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30095295-116543836213522687?l=prosacutre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/116543836213522687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30095295/posts/default/116543836213522687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://prosacutre.blogspot.com/2006/12/erigiendo-muros-laboriosamente.html' title='Erigiendo muros laboriosamente'/><author><name>Analfabestia</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12538501912216069369</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://farm1.static.flickr.com/217/473513834_e1934b0710_t.jpg'/></author></entry></feed>
