16.3.07

¿Añoranzas?

Cuando tengo ganas de llamarte, me siento ante el ordenador y mantengo las manos ocupadas: la intención primigenia es escribirte un mail casual e intranscendente que enmascare mis ganas de oírte, pero entre el Messenger, el spam, otros mails, los avisos de mensajes en los foros y similares, se me olvida.